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César Vallejo

ESPECIAL: 80 AÑOS DE LA MUERTE DE VALLEJO

«La denuncia de las injusticias, del racismo y de la violencia social que lideró César Vallejo sigue presente en Perú»

La reconocida poeta y escritora peruana, Sylvia Miranda, ofrece un análisis minucioso del legado de uno de los máximos exponentes de la literatura, la poesía y el periodismo de Iberoamérica

Vivian Murcia G.

@vivimur83 / @elportalvoz

Era el cholo, así le llamaban sus amigos. Cholo es usado en Perú como una forma despectiva de referirse a las personas con rasgos indígenas. César Vallejo (1892-1938) era un cholo y, quizás, esta fue una característica fundamental para el desarrollo de su escritura reivindicativa social. Se le considera uno de los precursores de la narrativa indigenista.

 

Sylvia Miranda, además del país de nacimiento, comparte con Vallejo las facciones mestizas que enriquecen a Latinoamérica. Es bien sabido que Perú -y, en general, en toda Latinoamérica- existe un fuerte racismo en el que las clases sociales altas son blancas y las pobres indígenas. Así, se podría pensar que César Vallejo salió de Perú hacia París en busca de mayor contacto con el epicentro de la cultura del momento, pero, también, de un lugar en donde no fuera visto como el cholo sino como el peruano o, mejor, el poeta.

 

Miranda habla sobre la vigencia de Vallejo en los poetas que, como él, han sido reconocidos en Europa -también es el caso de Sylvia Miranda, ampliamente conocida en España y en Francia- y sobre la influencia que ejerció la poesía social e indigenista vallejiana en Europa.  

 

Pregunta: A César Vallejo se le considera modernista y vanguardista. ¿Cuáles son los rasgos de la poesía modernista de Vallejo y cómo dio el paso a la Vanguardia?

Respuesta: Vallejo comenzó a escribir sus primeros poemas en un ambiente literario todavía influenciado por el modernismo, fue un lector de Julio Herrera Reissig y Rubén Darío así como de Manuel González Prada y José María Eguren. Los Heraldos negros, su primer libro, publicado en 1918 y que comenzó a circular en 1919, lleva la impronta de la época en el simbolismo recargado de sus imágenes y en el propio orden estructural del libro. Creo que el salto a Trilce de 1922, uno de los libros faro del vanguardismo hispanoamericano, fue un proceso en busca de un tono personal y auténtico que está en todo momento en el trabajo de Vallejo.

 

Creo, además, que las funestas circunstancias que llevaron a Vallejo a sufrir cárcel por unos meses en Perú, fue una experiencia muy profunda, de la que él mismo da cuenta en el libro cuando dice «Oh las cuatro paredes de la celda / Ah las cuatro paredes albicantes /que sin remedio dan al mismo número», donde nos habla de la angustia de la reclusión. Más tarde, también, recordará esa época en el verso «El momento más grave de mi vida fue mi prisión en una cárcel del Perú».

 

Su búsqueda de una estética y una ética personal ,que se fundan en la libertad del artista, están, para mí, en la base de ese libro extraordinario que es Trilce, que él mismo calificó en su momento como su «mayor cosecha artística».

Su búsqueda de una estética y una ética personal, que se fundan en la libertad del artista, están, para mí, en la base de ese libro extraordinario que es Trilce, que él mismo calificó en su momento como su «mayor cosecha artística»  

Pregunta: Vallejo se fue en 1923 a Francia, imagino que en búsqueda de un mundo cultural que tenía su capital en París. ¿Su poesía rompe con el mundo latinoamericano? ¿Por qué?

Respuesta: París era el centro del mundo cultural en ese momento, era lógico que Vallejo deseara estar allí. Vallejo va haciendo el camino más evidente, sale del pequeño pueblo andino de Santiago de Chuco donde nació hacia Trujillo, la capital del departamento, luego se establece en Lima donde también estudia y trabaja, se vincula en todos aquellos lugares con la intelectualidad, publica sus primeros poemarios en Lima. De alguna manera, está llamado a la salida, a abrirse las fronteras pero, además, hay que pensar que Vallejo había estado encarcelado y que su juicio todavía continuaba, que no era fácil conseguir un trabajo estable, que tenía problemas sentimentales.

 

Seguramente que la escasa repercusión, en un primer momento de Trilce, debió también decidirlo a dejar el Perú. En una carta a su gran amigo y escritor Antenor Orrego, una carta muy conocida, se queja de ello. Pero, Vallejo, nunca se alejó del Perú o de lo latinoamericano, muy por el contrario, está muy presente y muy atento a lo que acontece.

 

Vallejo, desde sus inicios literarios, comenzó a colaborar y a trabajar como periodista, esta línea de su trabajo se afianzó con su partida y tuvo varias corresponsalías con medios peruanos, en revistas como 'Mundial', 'Variedades', o en 'El Comercio'. Esto puede verse también en su correspondencia que fue intensa.

 

Vallejo formó parte de El proceso de la literatura de José Carlos Mariátegui en sus 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928) donde Mariátegui reúne y hace un balance de los artistas más significativos de la literatura peruana de la época. Asimismo, está presente en la crítica literaria y entró en la polémica sobre el vanguardismo en artículos como Autopsia del surrealismo, por ejemplo.  


Pregunta: Vallejo hizo novela proletaria e indigenista. ¿Cuál es el impacto de ese tipo de novela en la sociedad peruana?

Respuesta: Creo que en la novela peruana estas dos vertientes están representadas, habiendo, la indigenista, alcanzado un desarrollo continuado y de una gran calidad. Ejemplo de ello es toda la obra de ese gran novelista, antropólogo, etnólogo, ensayista que fue José María Arguedas, muy presente, como Vallejo, en la sociedad peruana, que identifica en ellos los mayores valores éticos y literarios que nos fundan como sociedad. Con Arguedas están, también, las obras de Ciro Alegría, Manuel Scorza en esta tradición.

 

Pregunta: ¿Lograron los círculos intelectuales de París y, en general, de Europa, ver en Vallejo algo más profundo que un símbolo cultural de un país exótico?

Respuesta: Considero que sí, si hubiera sido de otra forma no hubiera formado parte de la publicación de Favorables París Poema junto con Pierre Reverdy y Vicente Huidobro y, en el caso de España, sería importante releer el prólogo que en 1930 le hace José Bergamín a la segunda edición de Trilce, considerando a Vallejo el gran renovador del idioma.

 

Su amistad con Gerardo Diego, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Juan Gris y, en especial, con Juan Larrea; las sentidas palabras de homenaje que le fueron dirigidas por Louis Aragon frente a su tumba en nombre de la Asociación de Escritores, el retrato póstumo de Picasso (imagen que ilustra esta entrevista), todo esto nos habla de su valoración en el seno de la vanguardia.

«Seguramente que la escasa repercusión, en un primer momento de Trilce, debió también decidirlo a dejar el Perú, pero, Vallejo, nunca se alejó del Perú o de lo latinoamericano, muy por el contrario, está muy presente y muy atento a lo que acontece»

Pregunta: Háblenos de la importancia de los Poemas humanos, una de sus mejores producciones estéticas.

Respuesta: Poemas humanos son, sin lugar a dudas, textos absolutamente conmovedores, directos, de una fuerza y de una gran intensidad. En ellos Vallejo vuelve a mostrarnos esa libertad humana y formal de un artista comprometido con el ser humano. Es un libro póstumo, en el que están los poemas de España, aparta de mí este cáliz, dedicados a la guerra de España del que es parte ese maravilloso poema de solidaridad humana, contra toda guerra, que es Masa, y otra parte, más numerosa, donde la presencia de la muerte y de la esperanza se enlazan de una manera magistral dejándonos ver al ser humano en toda su desnudez frente a la muerte, o como decía Vallejo: «En suma, no poseo para expresar mi vida, sino mi muerte».

 

Pregunta: César Vallejo era mestizo. En una sociedad racista, como la peruana -que sigue siéndolo- ¿Cómo fue el recibimiento en los círculos culturales del Perú?

Respuesta: Yo me imagino a Vallejo, de joven, como una persona entusiasta, publicando como tantos otros poetas en sus periódicos y revistas locales.  Es decir, una imagen muy distinta de la que por lo general se tiene de Vallejo, concentrado, taciturno.

 

Vallejo destacó, poco a poco, pero desde el principio, se esforzó, con escasos medios económicos, por salir de un entorno cuya proyección cultural era limitada y llegó a tener un nivel universitario, cosa no muy frecuente en aquella época.

 

Se vinculó con otros jóvenes intelectuales que fueron su apoyo y lo apreciaron, con ellos formó el Grupo Norte en Trujillo. Cuando llegó a Lima, fue recibido entusiastamente por el renombrado escritor Abraham Valdelomar, que lideraba la bohemia de su tiempo, otro mestizo, que lo introdujo en el mundo cultural limeño.

 

Tuvo el aprecio de Eguren que escribió una nota favorable sobre él, visitaba con frecuencia a González Prada en la Biblioteca Nacional. No era un poeta aislado. Después de finalizada su obra y su vida, su legado es incuestionable en la literatura y la sociedad peruana.

 

Pregunta: ¿Siente que sigue vigente el legado de César Vallejo? Es decir, ¿La poesía peruana ha tenido vigente un compromiso social?

Respuesta: Indudablemente, el compromiso social tiene una trayectoria ininterrumpida en la historia de la literatura peruana, la denuncia de las injusticias, del racismo, de la violencia social y de género siguen presentes bajo diferentes estéticas personales. Por citar sólo algunos poetas, porque sería demasiado extenso, me viene a la mente la obra poética de Magda Portal, Javier Heraud, Wáshington Delgado, Juan Gonzalo Rose, Alejandro Romualdo, Jorge Pimentel, Ricardo Falla, José Watanabe, Carmen Ollé o la de Domingo de Ramos. Pero, también, la vertiente más esteticista, la más experimental, bebe del legado de Vallejo porque es un poeta universal, su compromiso con el ser humano no se superpone a su importancia como renovador del lenguaje poético en lengua castellana. Es más, no pueden disociarse, a mi modo de ver, estos ámbitos. No se puede tomar el compromiso social de Vallejo sin asumir su ruptura formal, su libertad estética, en la que expresa su libertad de ser humano.

En los poemas de España, aparta de mí este cáliz, dedicados a la guerra de España nos deja ver al ser humano en toda su desnudez frente a la muerte, o como decía Vallejo: «En suma, no poseo para expresar mi vida, sino mi muerte»

Pregunta: Háblemos del compromiso marxista de Vallejo. ¿Creía en la lucha de clases? ¿Cómo se tomó Perú esa defensa a Marx?

Respuesta: Es conocido su compromiso marxista, sus viajes a la URSS, que quedan reflejados en sus libros y en sus artículos. Por esa misma época, en el Perú, Mariátegui fundó el Partido Socialista, a finales de los años veinte, así que allí también se cimentaban las mismas posiciones en una parte de la sociedad.

 

Pregunta: Al estallar la guerra civil española en 1936, colabora con fervor en la fundación del Comité Iberoamericano para la Defensa de la República Española. De hecho, vivió en Madrid durante la proclamación de la República en el 31. ¿Cómo fue su participación y apoyo a la República española? ¿Qué injerencias tuvo la República en su labor literaria?

Respuesta: Como dices, tuvo una participación activa en la formación de Comités de Defensa de la República, luego, logró entrar en España y en Cataluña se le autorizó la libre circulación en misión informativa, así que él puede estar en el frente como periodista. Representará al Perú en el Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura en Barcelona, Valencia y Madrid, y toda esta vivencia se ve reflejada en los poemas que escribe por esa época y que aparecerán en España, aparta de mí este cáliz.  

 

Pregunta: ¿Cuál es el aporte de Vallejo a la poesía, la narrativa y al periodismo de América Latina?

Respuesta: El aporte de Vallejo es un aporte universal, el de un hombre, un artista que lo arriesgó todo por la mayor libertad, en el arte y en la vida. Para Vallejo eso se traducía en una transformación de la sociedad, en un mundo donde la solidaridad humana triunfara definitivamente sobre las injusticias. Su palabra es al mismo tiempo de dolor y esperanza. Su obra y su vida nos trasmiten esta ética que sigue vigente y continúa conmoviéndonos.  

Sylvia Miranda (Lima, 1966) es doctora en Filología por la Universidad Complutense de Madrid, obtuvo el Premio Extraordinario de tesis doctoral. Cursó estudios de su especialidad en las Universidades de Salamanca  y Poitiers. Desde muy joven desarrolló una intensa actividad literaria. En 1990 publicó el poemario Como todos anduve en el invierno, con prólogo de su maestro el poeta Washington Delgado (Lluvia Editores, Lima). Ha obtenido el Premio Tomás Luis de Victoria, Salamanca, 1994, con su poemario Zita. En 1997 obtuvo el Premio Novela Corta del Banco Central de Reserva del Perú, por su novela Memorias de Manú (BCRP, 1997). Sus poemas están recogidos en diversas antologías de la poesía peruana así como numerosos artículos en revistas literarias sobre la poesía de vanguardia y el tema urbano en España y Francia.

Foto: Retrato de César Vallejo por Pablo Picasso.

Contacto de El PortalVoz: vivian.murcia@ibe.tv

 

 

10 de mayo de 2018


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