ibe.tv > EL PORTA(L)VOZ


Charo Nogueira

MUJERES EN PIE DE IGUALDAD

La mujer que dijo basta

Ana María Pérez del Campo tiene 82 años. Ha dedicado su vida a la lucha feminista. Fue la precursora en la Ley del Divorcio que España sólo conoció hasta 1981

Vivian Murcia G.

@vivimur83 / @elportalvoz

Charo Nogueira se ha entrevistado incontables veces con Ana María Pérez del Campo quien, a sus 82 años, mantiene el tono firme cuando habla de la lucha feminista de la que ella es precursora. Pérez del Campo es la presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, una de las organizaciones feministas más 'peleonas', según Nogueira.

 

El resultado de las charlas de estas dos mujeres se ha materializado en el libro La mujer que dijo basta (Libros.com).

 

El título es descriptivo de la situación por la que Pérez del Campo pasó cuando era una joven madre con tres hijos y desenamorada de un marido que no dejaba de considerarla como propiedad privada. De hecho, según, Pérez del Campo, la sociedad franquista consideraba a todas las mujeres como seres 'menores' cuya capacidad de decisión quedaba relegada a la tutoría de sus esposos.

 

El divorcio era impensable para una sociedad católica y el camino de Ana María para reivindicar su vida en soltería, su propia vida, fue una lucha de la que ella es sólo un ejemplo. Hoy aún hay muchas que piden el divorcio y muchas las que terminan asesinadas por quienes, por creerse superiores, les niegan el derecho a la vida misma.

 

A sus 82 años, Ana María Pérez del Campo, sigue creyendo que hay que seguir con la lucha feminista. ¿Qué ha fallado en este tiempo para que su lucha aún se esté ejerciendo?

Charo Nogueira: Lo que ha fallado es que la sociedad patriarcal no ha estado dispuesta a cambiar. El problema está en quienes no han cedido terreno para permitir que las mujeres estemos en una situación de igualdad real.

 

¿Da por válidas todo tipo de luchas incluso la de Hollywood que, no olvidemos, ha sido la meca de la imposición de lo que debe ser 'femenino' y 'masculino', lo que es lo 'bello' y 'feo', etc. y luego aparecen sus figuras flagelándose con movimientos como el #metoo?

Charo Nogueira: ese movimiento ha tenido la ventaja de hacer pública una situación muy generalizada. La lectura es: si las actrices sufren y han sufrido esto ¿qué no habrán sufrido las que nos son actrices?

 

No creo que el #metoo sea un error aunque pueda tener algún exceso. Hay que enmarcarlo en un proceso más general en lo que respecta a Estados Unidos. El #metoo llegó después de la movilización extraordinaria de las mujeres que se manifestaron en contra en la toma de posesión de Donald Trump, como icono machista y por haber perdido la oportunidad de tener la primera mujer presidenta de ese país.

 

De ese barro han llegado estos lodos y, como todo lo que pasa en Estados Unidos tiene una repercusión global, pues este movimiento sí ha impulsado la causa feminista.

 

El movimiento del 15M también tuvo una manifestación feminista importante y, además, fue el eje de nacimiento de un movimiento político como 'Podemos'. ¿Hubo politización del tema feminista?

Charo Nogueira: No lo veo tanto. Creo que los partidos políticos, incluso los de la izquierda, son poco feministas. No hay ninguna mujer que esté en la secretaría general de un partido con representación parlamentaria. En algún momento puede haber un partido que sea más compañero de viaje porque asume las tesis, pero, fundamentalmente, ha sido un trabajo a la inversa: el movimiento feminista ha convencido a los partidos de esta causa y no es que los partidos tengan una voluntad por asumirla.

«Ana María se empeñó en separarse consiguió que la declararan inocente, cómo si separarse fuera un crimen estipulado por la Iglesia...» 

Pérez del Campo pasó de ser una niña 'bien' a señora 'mal'. Era muy pequeña cuando su familia se opuso a la Segunda República. ¿Fue la Segunda República la primera lucha que libraron las feministas en la historia reciente en España?¿fue su derrocamiento la primera pérdida a la que se enfrentaron?

Sí, el primer paso que dan las españolas en derechos y en igualdad se produjo durante la Segunda República. En la nueva Constitución que se estableció en la República y, gracias a una diputada tan valerosa como Clara Campoamor, se decretó el derecho femenino al sufragio, también, se estableció el divorcio y se dio auge al matrimonio civil.

 

La caída de la República supuso la llegada del periodo más negro: 40 años de dictadura. Ese régimen devolvió a las mujeres al hogar y estableció un modelo de mujer, madre de todos los hijos que dios les diera sin posibilidad de elegir. Las mujeres, especialmente las casadas, quedaron sometidas a los maridos e, incluso, el Código Civil estableció la obediencia obligatoria de la mujer al marido. Y, sin embargo, las mujeres de esa generación permitieron a sus hijas que eligieran otro tipo de vida.

 

Desde luego, el franquismo le significó a Ana María un gran retroceso. Pero a ella lo que más le dolió fue la ruptura de unas convicciones que tenía su núcleo familiar: «¡Aquella Iglesia del franquismo!». ¿Ve en la Iglesia a una rémora para la causa feminista?

Charo Nogueira: Ella es una mujer de cuna aristocrática que llevó una vida a tono con los cánones conservadores de la época, pero en el momento en que decidió separarse, cuando llevaba cinco años casada y estaba embarazada de su tercer hijo, se dio cuenta de la enorme desigualdad que sufría y de lo duro que era para cualquier mujer dar ese paso.

 

Dentro de su lucha, percibe a la Iglesia como una de las instituciones contrarias a la igualdad de la mujer. La Iglesia era la que decidía sobre una separación o una nulidad matrimonial, y Ana María sufrió mucho cuando se enfrentó al Tribunal Eclesiástico que le hizo esperar nueve años la sentencia de la nulidad.

 

¿Cuál fue el detonante que la hizo ser la precursora del divorcio?

Charo Nogueira: Cuando se separó se fue a casa de su familia y lo primero que recibió fue un gran reproche. Aún así, ella se empeñó en separarse y consiguió que la declararan inocente, cómo si separarse fuera un crimen estipulado por la Iglesia... Ella conoció a una mujer en su misma situación y montaron la Asociación Española de Mujeres Separadas en 1973 y lograron que la policía franquista la legalizara bajo el pretexto de que ayudaban a mujeres, pero, en realidad, estaban organizándose para reivindicar el derecho al divorcio.

«Queda trabajo por hacer, especialmente, en la televisión porque, incluso, a través de la ficción se siguen perpetuando los cánones de desigualdad»

En la página 49 del libro ella comenta: «'El País' era nuestro periódico. Es una pena que se haya derechizado». ¿Cuál es su visión sobre el papel que han tenido los medios de comunicación en la lucha feminista?

Charo Nogueira: Los medios han tenido un papel importantísimo a la hora de denunciar la desigualdad que padecemos las mujeres, sobre todo, los medios de comunicación de centroizquierda y de izquierda. Durante el franquismo, curiosamente, tuvo un papel determinante el diario 'ABC' al publicar un artículo que fue el detonante de esa ligera mejora de la situación jurídica de las mujeres en los años cincuenta.

 

Durante la Transición el papel de los medios, especialmente, de los periódicos, fue determinante y lo han seguido manteniendo con altibajos.

 

En torno a 2010 esa presión de los medios disminuyó pero esto, prefiero pensar, que tiene más que ver con la crisis del medio periodístico que consideró que la igualdad ya no era un tema relevante. Ahora, queda trabajo por hacer, especialmente, en la televisión porque, incluso, a través de la ficción se siguen perpetuando los cánones de desigualdad.

 

¿Qué hemos hecho mal los medios en la divulgación de la causa femenina?

Charo Nogueira: El primer problema de los medios es la falta de mujeres en los puestos de decisión. Habría que fomentar que las primeras páginas de los periódicos las decidieran un número equitativo de hombres y de mujeres porque lo que estamos ofreciendo es una mirada muy masculinizada. Ahora, en las televisiones, insisto, es todavía peor porque la creación de estereotipos está ahí.

«Hay que tener en cuenta que nuestra Constitución vigente establece los derechos, sobre todo, el de la igualdad pero, sin embargo, en los artículos dedicados a la Corona establece que el varón tendrá un papel prominente a la hora de heredar la Corona» 

En el libro, Ana María hace una crítica a la monarquía española. Dice la autora: «En España, en lugar de Transición hicimos una transmisión». ¿La monarquía también la ve como la imposición de un modelo de familia?

Charo Nogueira: Ella considera que la monarquía no dinamitó el andamiaje franquista y, evidentemente, no hubo una depuración en ningún terreno.

 

Yo creo que la monarquía no es una cuestión de la que se preocupe demasiado el feminismo. Aún así, hay que tener en cuenta que nuestra Constitución vigente establece los derechos, sobre todo, el de la igualdad pero, sin embargo, en los artículos dedicados a la Corona establece que el varón tendrá un papel prominente a la hora de heredar la Corona. Ha habido muchos intentos de cambiar ese artículo, pero como hay una cerrazón a cambiar la Constitución por miedo, sobre todo con el aspecto territorial, no se ha dado ningún paso.

 

Dicho esto, creo que la monarquía es una herencia del franquismo pero que la Constitución la da por buena y, por lo tanto, España la acepta. La tesis de Ana María va más hacia una crítica del rey emérito quien se situó en ese papel por Franco y quien nunca tuvo una palabra en contra de la dictadura.

 

Después de la Transición, Pérez del Campo, reconoce que el gobierno de Felipe González logró algunas cosas, pero también habrá espacio a la crítica...

Charo Nogueira: Felipe González hizo avances importantes. Uno de ellos fue la creación del Instituto de la Mujer y estableció, por primera vez, políticas públicas para la igualdad. Sin embargo, Felipe (González) fue poco sensible hacia el nombramiento de mujeres. Tardó mucho en empezar a nombrar a mujeres en su gabinete. Las mujeres del PSOE tuvieron que dar una batalla muy fuerte para establecer las cuotas del 25% para las mujeres en los puestos de decisión. Pero hay un logro de Felipe González que debemos resaltar: el enorme mérito de legalizar el aborto.

«Zapatero fue el primer presidente del gobierno que dijo públicamente que él es feminista, lo que no le quita que haya disuelto el Ministerio de Igualdad utilizando como excusa el ahorro cuando éste apenas implicaba un gasto»

Con José Luis Rodríguez Zapatero, la autora reconoce un avance y, a la vez, un retroceso. Un avance en la creación de un Ministerio de Igualdad, pero, con la excusa de la crisis económica, se terminó fusionando con el de Sanidad. ¿Dejó de creer, entonces, en las reivindicaciones socialistas en defensa de la mujer?

Charo Nogueira: Zapatero hizo varias cosas importantes. Es el primer presidente del gobierno que ha dicho públicamente que él es feminista. Cumplió su compromiso de presentar la Ley contra la Violencia de Género que se aprobó en diciembre de 2004. Esa es la primera Ley que defiende específicamente a las mujeres agravando la conducta de los hombres en los supuestos de violencia de género. También aprobó la Ley de Igualdad Efectiva entre mujeres y hombres que está bien, pero que no se cumple. Lo único que se cumple es la paridad en las listas electorales, gracias a la cual tenemos un Parlamento, prácticamente, paritario.

 

Otra cosa que hizo Zapatero fue promover la Ley de dependencia que permite liberar o asalariar y generar pensión a las mujeres que cuidan a sus parientes. Luego hay otras leyes a favor de la paridad como la Ley de matrimonio entre personas del mismo sexo y, por último, una Ley del aborto, en 2010, a partir de la cual el aborto dejó de estar despenalizado para convertirse en un derecho en las primeras 14 semanas del embarazo.

 

Cuando llegó la crisis una de las 'soluciones' que encontró para reducir el gasto público fue cargarse el primer ministerio de Igualdad que ha existido en la historia de España que apenas costaba dinero.

 

A Ana María esto le sentó como un tiro. Le pareció una medida innecesaria y una gran incoherencia porque tenía muchos otros sitios de los cuales recortar y si recortas en igualdad estás enviando un mensaje contrario a lo que ha sido tu trayectoria.

«Mientras los permisos de maternidad no sean iguales y obligatorios para los hombres y las mujeres, seguiremos lastradas»

¿Qué falla en la Ley de conciliación?

Charo Nogueira: En la conciliación fallan dos cosas. Una es la falta de flexibilidad en los horarios laborales y la falta de corresponsabilidad entre hombres y mujeres en los cuidados del hogar. Mientras que las mujeres dediquen el doble de tiempo que los hombres a las tareas domésticas, estarán corriendo con un pie atado en la gran carrera laboral. A eso le añadimos que España es un país con unos horarios laborales que hacen muy difícil cualquier conciliación, hasta de la vida personal y laboral. Creo que esto está lastrando el potencial de las mujeres y la competitividad del país porque las mujeres, en el momento en el que tienen hijos son señaladas socialmente casi, en exclusiva, como las responsables de sus hijos. Bien es verdad que hay muchos hombres que han dado pasos adelante, pero entiendo que mientras los permisos de maternidad no sean iguales y obligatorios para los hombres y las mujeres, seguiremos lastradas.

 

Pero gracias a esta Ley se estipulan las jornadas reducidas, por ejemplo.

Yo creo que lo importante es la flexibilidad porque las jornadas reducidas significan rebajas en el sueldo. También hay que mirar que más del 90% de las jornadas reducidas las tomas las mujeres. Si fuéramos capaces de ser mucho más flexibles con los horarios de trabajo, se pudiera trabajar desde casa, por ejemplo y, sobre todo, si los hombres entendieran que ellos también son responsables avanzaríamos muchísimo más en conciliación porque, además, las empresas entenderían que tendrían el mismo riesgo al contratar a un hombre y a una mujer, el mismo riesgo a enfrentar una baja obligatoria por paternidad y que por maternidad.


La crisis económica no puede ser una excusa para disminuir la lucha feminista, la reducción en presupuestos ¿es una excusa para insertar ideología de la derecha?

Charo Nogueira: Los mensajes que se han lanzado durante la crisis económica han sido de miedo para intentar que la sociedad acepte esa mala situación sin revelarse demasiado. Es el discurso del confórmate que todavía podemos ir a peor. Ese miedo ha jugado contra hombre y mujeres. Pero, en el caso específico de las mujeres, creo que la crisis económica puede haber actuado como un detonante para la movilización porque son las principales beneficiarias de las políticas sociales, somos las que estamos peor situadas en la sociedad, hay más mujeres en la pobreza que hombres. La crisis ha pasado mayor factura a las mujeres que a los hombres y, por eso, yo percibo estamos más enfadadas.  

 

Ana María Pérez del Campo dice, casi al terminar el libro,: «Si te planteas una lucha social con la idea del triunfo, más vale que te bajes del carro». Pero también existen las luchas y las ganancias individuales ¿no?

Charo Nogueira: Lo que quiere decir es que uno tiene que dar esas luchas porque cree que debe darlas y sabiendo que puede no conseguir el 100% de los objetivos, esa es la realidad.

 

Ella decía que cuando empezó con la lucha feminista pensó que a lo mejor sus nietas iban a poder tener una vida mejor, pero la realidad es que ni las bisnietas, suyas o mías, la van a tener. Lo que le desespera es la lentitud de los procesos y se pregunta por qué tenemos que seguir siendo seres humanos de segunda y, sobre todo, lamenta ver que haya mujeres que avanzan y que no se dan cuenta de que lo han hecho gracias a las que les antecedieron y se permiten ser más machistas que cualquier otro hombre, una pena.

Contacto: vivian.murcia@ibe.tv

 

 

6 de marzo de 2018


Más en El Porta(L)voz


Hoy en ibe.tv


 
 
 
 

Programa de Cooperación IBE.TV
Fuencarral, 8 - 2º / 28004 Madrid / +34 91 522 70 99 / unidadtecnica@ibe.tv